sábado, 24 de mayo de 2014

19. España en su diversidad regional

1.  El proceso de organización político-administrativa de España



La formación de España como un estado ha sido producto de un largo proceso histórico y cuyo resultante es una gran diversidad cultural y política, que en algunos casos tiene su relación con la geográfica.

La Constitución de 1978 ha establecido en su Título VIII un estado descentralizado que supone un reparto de competencias entre la administración central y las comunidades autónomas. A ello hay que unir las competencias propias de la administración local, que está formada por los municipios, las diputaciones provinciales, los cabildos insulares de Canarias y consejos insulares de Baleares.

La formación de las comunidades autónomas respondió, en primer lugar, al deseo de autogobierno de territorios como Cataluña, el País Vasco y Galicia, que sufrieron la abolición de sus estatutos por el bando sublevado durante la guerra civil. La Constitución reconoce en la disposición transitoria 2ª su restitución, siendo por ello los primeros que aprobaron sus estatutos de autonomía entre 1979 y 1980.

En el caso de Andalucía, que aprobó su primer estatuto en 1981 y eligió su primer parlamento en 1982, se debió en gran medida a los anhelos mostrados durante los años finales del franquismo y la transición, siendo el único territorio que logró la autonomía a través del artículo 151, que suponía una vía más rápida. El resto de las comunidades accedió a la autonomía en 1983, siguiendo la vía más lenta del artículo 143. En definitiva, lo que se ha producido es la configuración de un modelo peculiar de organización político-administrativa descentralizada que se denomina estado de las autonomías.



2. Las Comunidades Autónomas y regiones


El mapa autonómico consta de 17 comunidades -divididas a su vez en 50 provincias- y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Cada una de estas entidades tiene el correspondiente estatuto de autonomía, donde se establecen las competencias otorgadas por la Constitución (políticas, económicas, infraestructuras, urbanismo…) y las instituciones.

Éstas, sintéticamente, constan de una asamblea o parlamento autonómico, elegido por sufragio universal; y un gobierno autonómico, formado por la presidencia y diversas consejerías.


3. Desequilibrios regionales



Junto a la diversidad cultural y política, existen también otra de carácter económico, social y demográfico que se expresa, además, en forma de desequilibrios territoriales. Durante los dos últimos siglos se han dado contrastes entre campo y ciudad, interior y costa o zonas agrarias y zonas industrializadas, que han supuesto diferencias en la densidad de población,  los comportamientos demográficos, el nivel de renta, las prestaciones sociales, etc. En la actualidad persisten los desequilibrios, entre los que se pueden destacar de una forma sintética los siguientes:

Densidad de población: hay un fuerte contraste de la periferia y los archipiélagos sobre el interior, excepto Madrid.

Estructura de la población: existe también un fuerte contraste entre las comunidades más envejecidas y menos natalistas (Galicia, Asturias, Castilla y León), y las menos envejecidas y más natalistas (Canarias, Murcia, Andalucía, Cataluña y Madrid).

Migraciones: continúa el desplazamiento hacia las zonas costeras, sobre todo del Mediterráneo, y Madrid; el ritmo es menor y ya no tiene carácter de éxodo rural; la inmigración exterior se localiza también en esas zonas; durante los últimos años se ha reactivado la emigración exterior.

Nivel de renta: la renta per capita es mayor en la mitad norte que en la mitad sur; en los niveles más altos destacan País Vasco, Navarra, Cataluña y Madrid; en los más bajos, Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía.

Tasa de paro: está en relación inversa a lo anterior, siendo mayor en las regiones del sur y Canarias, con Andalucía a la cabeza; las tasas más bajas se dan en el País Vasco y Navarra.

Educación: son más elevados en la escolarización postobligatoria y es menor el fracaso escolar en las comunidades de la mitad norte, s.t. País Vasco, Navarra, Castilla y León, Asturias o La Rioja; ocurre lo contrario en las de la mitad sur y los archipiélagos.


4. Políticas regionales y de cohesión

El desarrollo del estado de las autonomías a partir de 1978 ha posibilitado que las comunidades más atrasadas hayan podido paliar en parte el desfase en relación a las de mayor renta. También han generalizado la prestación de servicios sociales básicos, como la educación y la sanidad, así como la dotación de infraestructuras, donde existían deficits graves. Su financiación ha provenido del Fondo de Compensación Interterritorial, dentro del estado, y de la propia CE/UE.

La entrada en este ente supranacional ha posibilitado que las regiones de nuestro país con una renta por debajo de la media europea (Galicia, Andalucía, Extremadura, las dos Castillas…) hayan podido recibir fondos estructurales para la promoción del medio rural (FEDER) y de medios sociales deprimidos (FSE). Así mismo, mientras estuvo por debajo de la renta media europea nuestro país fue beneficiario de los fondos de cohesión para la dotación de infraestructuras de transportes y el medio ambiente.

Andalucía ha sido una de las regiones más beneficiadas tanto por el estado como por la UE. El Estatuto de Autonomía de 1981 recogía en su disposición adicional segunda (en lo que se ha denominado como deuda histórica) la necesidad de que los presupuestos generales del estado consignaran unas partidas específicas que permitieran compensar los deficits heredados del pasado en sanidad, educación o vías de comunicación. Aun cuando sigue estando entre las comunidades con renta más baja, se ha generalizado la prestación de servicios sociales básicos y se han modernizado.

18. Geografía y medio ambiente en España

1. La acción humana y sus implicaciones ambientales

La acción humana sobre la naturaleza se manifiesta de diversas maneras: actividades agrarias, actividades minero-industriales, urbanización, construcción de obras públicas (carreteras, ferrocarril, embalses…). Todo esto conlleva distintos problemas, como son los residuos, la contaminación, la salinización de las aguas, la desertifización…  Se sabe que todas estas prácticas están en el origen de lo que es el mayor de los problemas: el calentamiento de la Tierra y el consiguiente cambio climático.

A lo largo de los siglos se ha ido produciendo una progresiva pérdida de la cubierta vegetal, basada en la tala de bosques, la roturación del suelo y el pastoreo. Las secuelas generadas, sin embargo, no llegaron a provocar graves desequilibrios medioambientales. En ocasiones se llegaron a crear espacios mixtos, donde se mezclan la naturaleza y determinadas prácticas agrarias, como es el caso de las dehesas.   Desde mediados del XIX se ha intensificado el proceso de deforestación, paralelo al proceso de industrialización. Un siglo después se ha incrementó aún más la pérdida de cubierta vegetal, esta vez con la intensificación del proceso de urbanización (mayor en las zonas costeras) y extensión de las redes de transportes.

El resultado ha sido una fuerte degradación de la naturaleza y de pérdida de biodiversidad. Actualmente existen importantes áreas amenazadas por la contaminación, derivada de las actividades minero-industriales y la urbanización; y la desertificación, en este caso mayor en el  Levante y el sureste, donde confluyen una mayor aridez y la presión urbanizadora.


2. Las actividades económicas y el medio ambiente

Explotación irracional del agua: relacionada con la construcción abusiva de obras hidráulicas (macroembalses, trasvases), modificando cauces y alterando el caudal de los ríos; y la sobrexplotación de acuíferos, provocando la desaparición de algunos o la salinización de los costeros.

Deforestación: supone la pérdida de masa vegetal y, como consecuencia, el empobrecimiento de los suelos, la desertificación y la pérdida de biodiversidad.

Contaminación atmosférica: relacionada con la emisión de gases (dióxido de azufre, anhídrido carbónico, óxido de nitrógeno), partículas y radiactividad, procedentes de las actividades minero-industriales, los transportes, etc.

Contaminación de aguas y suelos: consecuencia del abuso de abonos químicos y pesticidas, los vertidos y los residuos sólidos y líquidos de las industrias, minería, transportes, ciudades, etc.

En general: el efecto invernadero, que repercute en el calentamiento de la Tierra; el agujero de la capa de ozono, filtrando rayos ultravioletas; la lluvia ácida, con la consiguiente pérdida de masa vegetal…


3. Consecuencias medioambientales de la urbanización

Las ciudades se han convertido en espacios con graves problemas medioambientales, relacionados con la elevada concentración de personas, las actividades económicas que se realizan, los numerosos recursos que necesitan (energía, agua…), la elevada densificación de las edificaciones, los numerosos residuos que genera…

Contaminación atmosférica: producida por la emisión de gases y partículas que ocasionan el efecto invernadero y el smog; está causada por la actividad industrial (en especial, la química, la siderurgia…, en los últimos años en descenso), los medios de transporte (s.t. el automóvil), los sistemas de calefacción… 

Contaminación acústica y lumínica: ocasionada por el tráfico de automóviles, el exceso de iluminación pública…

Residuos sólidos y líquidos: generados por la actividad industrial, los servicios en general y los hogares; aunque ha aumentado la depuración de aguas y el tratamiento selectivote residuos, sigue habiendo problemas con la lixiviación, la incineración, la acumulación, etc.


4. Los problemas ambientales y las medidas de protección


La conservación de espacios naturales en España tiene su origen en  1916 con la Ley de Parques Nacionales, que permitió la creación de los parques de Covadonga (Asturias) y Ordesa (Huesca). En 1975 se aprobó la Ley de Espacios Naturales Protegidos, en la que se establecían cuatro figuras jurídicas de protección: parque nacional, parque natural, reserva natural y paraje natural. La Ley de Conservación de Espacios Naturales de 1989 amplió las figuras de protección y las adaptó al estado de las autonomías, con un reparto de competencias entre las administraciones central y autonómica. En 2007 se aprobó la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que es la que rige actualmente.

Existen además medidas y recomendaciones provenientes del ámbito internacional. La UNESCO creó ya en 1971 la figura de Reserva de la Biosfera. Mayor influencia tiene la Unión Europea, a través de las distintas directivas de protección de la naturaleza y la biodiversidad, el destino de fondos de cohesión para ese fin y la creación de la Red Natura. 

El resultado ha sido la ampliación de los espacios protegidos, en los que las iniciativas surgidas desde las comunidades autónomas han sido importantes. El total de espacios naturales protegidos en España representa alrededor del 10% del territorio.

Parques nacionales. Lo forman ecosistemas de alto valor ecológico y con interés científico. Son de competencia estatal y tienen un nivel de protección muy elevado, con grandes limitaciones en su aprovechamiento. Actualmente existen 14 parques, repartidos por 11 comunidades autónomas.

Parques naturales. Tienen un alto valor natural y paisajístico. Son competencia de las comunidades autónomas. Las medidas de conservación no impiden su aprovechamiento económico, que está regulado. Su número es elevado, estando repartidos prácticamente por todas las comunidades.

Otras figuras legales. Se trata, entre otras, de reservas naturales, monumentos de la naturaleza y paisajes naturales. Actúan en ámbitos más reducidos, siendo competencia de las comunidades autónomas.

Reservas de la Biosfera. Son establecidas por la  UNESCO y tienen un valor indicativo para los estados. En España hay 33 y coinciden con los parques nacionales y varios naturales.

Andalucía dispone de la mayor red de espacios naturales protegidos de España y la Unión Europea, compuesta por 247 espacios y abarcando el 30% del territorio. Dispone de dos parques nacionales en Doñana (Huelva) y Sierra Nevada (Granada y Almería), y 24 parques naturales. En la provincia de Cádiz hay 6: Bahía de Cádiz, Estrecho, Breña y Marismas del Barbate, Alcornocales, Grazalema y Doñana (éste, compartido con Huelva y Sevilla).



viernes, 16 de mayo de 2014

Términos geográficos

Esto es un listado de términos importantes, clasificados por temas. En mayúsculas están los que aparecen en los ejercicios diseñados para las pruebas de selectividad.

Generales: septentrional, MERIDIONAL, ORIENTAL, OCCIDENTAL, MERIDIANO, PARALELO, LATITUD, LONGITUD, EQUINOCCIO, SOLSTICIO, COORDENADAS, MAPA TOPOGRÁFICO, ESCALA MAPA, DESARROLLO SOSTENIBLE.

Relieve: PENÍNSULA, ARCHIPIÉLAGO, CORDILLERA, macizo, MESETA, PENILLANURA, FALLA, pliegue, LITORAL, VALLE GLACIAR, PLATAFORMA CONTINENTAL, CUENCA SEDIMENTARIA, RELIEVE ALPINO / HERCINIANO / jurásico / germánico / KÁRSTICO, ZÓCALO, cabo, golfo, BAHÍA, LAGO GLACIAR, RÍA, ESTUARIO, DELTA, MARISMA.

Climas: tiempo, clima, PRECIPITACIONES, temperaturas, PRESIÓN ATMOSFÉRICA, ALTITUD, viento, BRISAS LITORALES, humedad, INSOLACION, RÉGIMEN TÉRMICO, ARIDEZ, OSCILACIÓN/AMPLITUD TÉRMICA, FRENTE POLAR, SOTAVENTO, BARLOVENTO, BORRASCA, ANTICICLÓN, ISOTERMAS / ISOBARAS / ISOYETAS / isohipsas, CONTINENTALIDAD, ALTITUD.

Aguas: CAUDAL relativo / absoluto, CUENCA HIDROGRÁFICA, red hidrográfica, acuífero, salinización, RÉGIMEN FLUVIAL, TORRENTE, CABECERA RÍO, TRASVASE FLUVIAL, ESTIAJE.

Vegetación: BOSQUE CADUCIFOLIO / PERENNIFIOLIO, endemismo, plantas xerófilas, parque nacional/natural, conífera, desertización.

Población: CENSO POBLACIÓN, PADRÓN MUNICIPAL, TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA, población absoluta, DENSIDAD, TASA NATALIDAD / MORTALIDAD / FECUNDIDAD / MORTALIDAD INFANTIL, CRECIMIENTO NATURAL O VEGETATIVO, SALDO MIGRATORIO, CRECIMIENTO REAL, esperanza de vida, envejecimiento, ÉXODO RURAL, CORRIENTES MIGRATORIAS, POBLACIÓN ACTIVA / pasiva / ocupada, PIRÁMIDE POBLACIÓN.

Ciudades: ciudad, HÁBITAT CONCENTRADO / DISPERSO, PLANO URBANO, EMPLAZAMIENTO URBANO, MORFOLOGÍA URBANA, trama urbana irregular / ortogonal / radiocéntrica / ciudad lineal, CASCO HISTÓRICO, CENTRO URBANO, ENSANCHE, ÁREA PERIURBANA, JERARQUÍA URBANA, SISTEMA URBANO, aglomeración, metrópoli, ÁREA METROPOLITANA, FUNCIONES URBANAS, CIUDAD DORMITORIO.

Sector primario: sector primario, secano, BARBECHO, REGADÍO, AGRICULTURA / GANADERÍA INTENSIVA, agricultura / ganadería extensiva, MONOCULTIVO, policultivo, LATIFUNDIO, minifundio, PARCELA DE CULTIVO, arrendamiento, APARCERÍA, DEHESA, CULTIVOS INDUSTRIALES, TRASHUMANCIA, POLÍTICA AGRARIA COMUNITARIA, AGUAS JURISDICCIONALES, PESCA ALTURA / BAJURA, acuicultura.

Sector secundario: SECTOR SECUNDARIO, materia prima, minerales metálicos / no metálicos / rocas industriales, FUENTES DE ENERGÍA, CENTRAL TERMOELÉCTRICA, INDUSTRIA básica / METALÚRGICA / INDUSTRIA SIDERÚRGICA / PETROQUÍMICA / BIENES EQUIPO / bienes consumo, PARQUE TECNOLÓGICO, refinería, POLÍGONO INDUSTRIAL, POLO DESARROLLO, RECONVERSIÓN INDUSTRIAL.


Sector terciario: SECTOR TERCIARIO, GLOBALIZACIÓN, COMERCIO EXTERIOR, balanza comercial, BALANZA PAGOS, comercio minorista / mayorista, RED DE TRANSPORTES, autopista, TURISMO RURAL / CULTURAL, INFRAESTRUCTURAS TURÍSTICAS.

jueves, 1 de mayo de 2014

Actividad sobre la industria en España

He aquí la actividad que tenéis que traer hecha el lunes. Coincide con una de las preguntas de la prueba de selectividad de junio de 2013, aunque tiene un añadido al final.




En el mapa están representadas las áreas industriales de España. Usando como referencia dicho mapa contesta a lo siguiente:

a) Comenta razonadamente la situación de los grandes polos industriales y su área de influencia.
b) Describe los ejes de expansión industrial que puedas distinguir en el mapa y sus condicionantes geográficos.
c) ¿A qué provincias afecta el área de declive industrial? ¿Cuáles son las causas que han provocado ese declive? 
d) Comenta lo que te sugiera el eje andaluz, teniendo en cuenta las actividades industriales que se desarrollan y la relación con otros aspectos geográficos.

jueves, 27 de febrero de 2014

17. El turismo en España

1. El significado del turismo en la geografía y sociedad española

España es una potencia turística en el mundo: la segunda en número de ingresos de divisas y la cuarta en número de turistas (la segunda de Europa). Dentro del país es la primera actividad económica: aporta un 10% al PIB y un 12% al empleo. Indirectamente incide en otras actividades: industria, transportes, energía, construcción…

Entre los factores que lo facilitan destacan sus condiciones naturales (suavidad climática, variedad naturaleza…), culturales (riqueza del patrimonio histórico-artístico) y su situación estratégica (SO de Europa).

Cuando se convirtió en un componente esencial de la sociedad de consumo occidental, en los años 50, fue adoptado como una actividad económica prioritaria, al ser fuente de divisas y atraer indirectamente actividades de otros sectores. Por eso, además de ser la primera actividad económica del país, ha contribuido estratégicamente al equilibrio de la balanza de pagos.

A lo largo de medio siglo ha tenido un crecimiento general: en número de turistas, con un crecimiento progresivo y periodos cortos de recesión; y en divisas, con un crecimiento más lento hasta 1980 y una fuerte subida desde los 80.


La intervención del estado ha sido importante: al principio, desde el ministerio de Turismo; desde los años 80, desde el gobierno central y las comunidades autónomas.

Ha supuesto la creación de importantes infraestructuras, tanto por iniciativa pública como privada: en las comunicaciones, s.t. en las zonas más afectadas; y en las instalaciones (cantidad, diversidad y calidad).


2. Los caracteres de la oferta turística y los tipos de turismo

En general España ofrece una oferta asequible y variada atendiendo a las demandas.

En la procedencia del exterior destacan abrumadoramente los países de Europa occidental, acumulando Reino Unido, Francia y Alemania casi las 2/3 partes del total. En las dos últimas décadas se acoge a una población proveniente del norte de Europa que ha establecido en nuestro país su segunda residencia.

Hay un predominio del denominado como “de sol y playa” (80%). Esto conlleva la existencia de una ocupación intensiva de las costas, s.t. las del Mediterráneo y las islas Canarias. Además se da una excesiva estacionalidad en los meses de verano, con excepción en las Canarias y en menor medida las Baleares. Así mismo, algunas zonas sufren una fuerte saturación en instalaciones, número de turistas, etc.

Desde los años 90 se ha hecho un esfuerzo por una mayor diversificación: naturaleza, arte y cultura, deportes, congresos y convenciones… El resultado es la existencia de una mayor variedad tanto de oferta como en las  calidades.


3. Las principales áreas turísticas en España


Zonas de mayor densidad

Se trata de áreas amplias, con una importante actividad, que ocupan espacios formadas por varios municipios; con frecuencia se denominan con el nombre de costas específicas.

Litoral mediterráneo y Baleares: el más denso y numeroso; aúna las condiciones climáticas, paisajísticas y culturales; además del archipiélago balear, destacan las provincias de Gerona (Costa Brava), Tarragona (Costa Dorada), Alicante (Costa Blanca) y Málaga (Costa del Sol).

Canarias: ofrece estabilidad climática durante todo el año y atractivo natural.

Madrid: ofrece a la vez turismo cultural y de negocios, además de ser puente hacia otros lugares.

Suroeste atlántico: ocupa las provincias de Cádiz y Huelva (Costa de la Luz); en cierta medida es una prolongación del litoral mediterráneo, aunque con menor densidad turística.

Cornisa cantábrica: dispone de una menor densidad turística; destacan algunos enclaves tradicionales, como San Sebastián, Santander o Gijón; ofrece sus condiciones paisajísticas (montaña) y culturales.

Costa atlántica gallega: similar a la anterior; además de las Rías Bajas y Rías Altas, ha ganado importancia reciente como referente cultural Santiago de Compostela.

Puntos o enclaves de mayor interés turístico

Pueden estar aislados o encontrarse dentro de zonas más amplias; presentan un interés singular: cultural (artístico, histórico) o natural (paisaje, montaña).

En las zonas costeras destacan ciudades como Lloret de Mar, Salou, Palma de Mallorca, Benidorm, Torremolinos, Marbella, Puerto de la Cruz, Las Palmas…

Las ciudades históricas están repartidas por todo el territorio, pero s.t. en Andalucía (Córdoba, Granada, Sevilla), Castilla y León (Salamanca, Segovia…), Castilla-La Mancha (Toledo), Cataluña (Barcelona), Galicia (Santiago); tienen un claro carácter cultural y muchas de ellas han recibido por la UNESCO el rango de patrimonio de la humanidad.

Entre las estaciones de esquí destacan las situadas en Sierra Nevada y los Pirineos (Baqueira Beret, Fomigal).

En los últimos años las áreas rurales están ganando importancia, especialmente las ubicadas en zonas de montaña o en el entorno de espacios de elevado valor natural, lo que les confiere interés paisajístico, natural, gastronómico, deportivo, etc.


16. El transporte en España y su papel en el territorio

1. Las redes de transporte como elemento básico de la articulación territorial y económica de España

El transporte es la actividad económica dedicada al desplazamiento de mercancías y personas. Su crecimiento en las últimas décadas ha sido espectacular dentro del propio territorio y en relación a otros países. La globalización ha hecho aumentar la interdependencia de los distintos territorios. Está muy vinculado también a la movilidad de personas por motivos de trabajo y de ocio. En el primer caso, dentro de los movimientos pendulares que se dan dentro de un núcleo de población o entre varios. En el segundo, relacionado con los movimientos esporádicos (fines de semana, fiestas) y los vacacionales. Las redes de transporte facilitan la articulación territorial económica, conformando un mercado interior propio. A su vez, facilita la relación con otros ámbitos exteriores, tanto continentales como intercontinentales.

Los factores físicos y políticos condicionan la disposición de las redes de transporte y el empleo de los distintos medios de transporte. El volumen de lo transportado, los precios o la rapidez están condicionados por esos factores. No obstante, cada  medio de transporte se adecua mejor a cada medio natural.

En España se ha tendido a una disposición radial de las redes de transporte, reflejo del modelo centralista de ordenación territorial que surgió en el siglo XIX. Así, desde Madrid parten, a modo de radios, las distintas vías de carretera y ferrocarril. En los últimos años, con la conformación del estado autonómico, la disposición de las redes de transporte se ha alterado, en consonancia con la descentralización política y la vinculación con Europa.

Transporte de carretera

Es el más empleado y el que tiene mayor densidad de tráfico, especialmente en las zonas más pobladas y urbanizadas. Destaca ante todo el automóvil, pero el camión ha cobrado una gran importancia como  medio de transporte de mercancías.

Mantiene la estructura radial, partiendo desde Madrid las seis vías principales: N-I (hacia el N), N-II (NE), N-III (costa levantina), N-IV (Andalucía), N-V (Extremadura) y N-VI (NO).

En las modificaciones de las tres últimas décadas hay que destacar, en primer lugar, la delimitación de competencias entre las administraciones. El estado ha creado nuevos ejes/vías que se relacionan con la realidad económica y, a veces, con otros países: Ebro, Mediterráneo, Irún–Ciudad Rodrigo–Oporto, Vía de la Plata. Las comunidades autónomas han desarrollado sus propias redes, destacando en Andalucía la A-92, que ha mejorado la articulación territorial en dirección O-E a través del surco Intrabético y facilitado la comunicación con la costa mediterránea por Murcia.

Transporte de ferrocarril

Dependiendo del ámbito y las características, está orientado al transporte de mercancías y  de viajeros, si bien el primero ha perdido importancia a favor de la carretera.

La antigua red radial se ha visto en gran medida desmantelada, aunque en las dos últimas décadas se ha aprovechado para trazar la red de alta velocidad (AVE) hacia Sevilla y Málaga, Valencia, Barcelona y, ultimándose, Galicia.

Los llamados trenes de cercanías, para transporte de personas, han ganado gran importancia en las zonas de mayor densidad urbana, s.t. en las principales áreas metropolitanas.

Transporte  aéreo

Ha alcanzado una gran importancia en las últimas décadas, en mayor medida en relación a otros países europeos y continentes. Tienen una vinculación directa con el turismo, que, al ser la primera actividad económica del país, explica el desarrollo que ha adquirido.

Requiere importantes inversiones: junto a los aeropuertos, vías de comunicación terrestre. Los principales aeropuertos son: Madrid/Barajas, Barcelona/El Prat, Palma de Mallorca, Málaga, Gran Canaria, Tenerife (2)…. Han proliferado también otros de segundo orden, en algunos casos de escasa importancia. 

Transporte marítimo

Está relacionado en mayor medida con las mercancías pesadas (petróleo, minerales, alimentos, etc.) y de ámbito transoceánico. Los principales puertos por volumen de mercancías son los de Algeciras, Barcelona, Las Palmas, Cartagena, Tarragona, Bilbao…

El transporte de viajeros tiene menor importancia. Además de las vías tradicionales (Canarias, Baleares y Norte de África), en los últimos años han adquirido importancia los cruceros turísticos. Destacan los puertos de Algeciras (hacia Ceuta y puente de inmigrantes europeos), Palma de Mallorca, Tenerife…


2. Los nuevos sistemas de transporte y comunicaciones

Se trata de los transportes por tubería y las telecomunicaciones. Los primeros son los oleoductos (traslado de productos petrolíferos desde puertos y refinerías a centros de distribución y consumo) y los gasoductos (procedentes del norte de África, parten de Cádiz y Huelva hacia los centros urbanos).

Las telecomunicaciones forman un sistema más novedoso. Incluye una gama variada: telefonía, televisión, teletexto, correo electrónico… Su principal característica es la naturaleza inmaterial del bien transportado, que normalmente es información, transmitida en tiempo real.

Relacionado con las telecomunicaciones se encuentra el  transporte de capitales,  que se realiza mediante movimientos derivados de las órdenes de compra, venta o transferencia cursadas por empresas y personas. 

15. La industria en España

1. El proceso de industrialización y sus hitos más recientes

Primera etapa: los años centrales del siglo XIX

Paralelamente a los cambios agrarios iniciados en los años 30 fueron surgiendo las primeras industrias, que se dedicaron a la fabricación de tejidos y piezas de hierro. Barcelona se especializó en la actividad textil, con destino el mercado español y las colonias. En Málaga también apareció una industria textil, pero fue la siderurgia de esa ciudad y de Marbella la que se situó a la cabeza del país. La minería del hierro vizcaína estuvo al principio orientada a la exportación hacia Inglaterra. La del carbón se localizó principalmente en Asturias y en menor medida en Sevilla y Córdoba. Con el tiempo se fueron instalando empresas mineras británicas y francesas (cobre, en Huelva; plomo, en Linares).  

Como balance, se ha llegado a hablar del fracaso de la primera revolución industrial en la medida que no se alcanzó los niveles de los países europeos más avanzados.

Segundo impulso: desde finales del siglo XIX

En general se dio una mayor diversificación: la industria textil catalana se consolidó; la siderurgia acabó ubicándose en el norte, tanto en Asturias como, sobre todo, en Vizcaya; también en esta provincia se ubicó la industria naval; en la minería continuó la expansión del hierro (Vizcaya) y el carbón (Asturias), ganando importancia el plomo (Jaén-Linares, Almería y Córdoba-Peñarroya) y el cobre (Huelva-Río Tinto); aparecieron las industrias de productos químicos, el gas y la producción de electricidad.

La progresiva concentración de las empresas y una creciente importancia de la banca en el conjunto de la economía fue otro de los rasgos del periodo. De estos años data la aparición de bancos como el Vizcaya, el Español de Crédito o el Hispano Americano, que junto con el Bilbao concentraban al tercera parte del capital bancario.

La neutralidad durante la Primera Guerra Mundial permitió que la economía se orientara hacia el suministro de los países en guerra, de manera que la producción aumentó considerablemente en todos los sectores. Al término del conflicto se volvió a los niveles de 1914.

Los años 20 fueron de crecimiento, coincidiendo con una coyuntura internacional favorable. El sector primario se redujo al 46% de su población activa, mientras aumentaron el secundario (26%) y el terciario (28%). El aumento en el sector secundario estuvo vinculado a la construcción, las obras públicas, la minería (carbón, hierro, potasas, mercurio) y las ramas propias de la segunda revolución industrial (acero, electricidad, química, cemento, naval, etc.). La metalurgia (hierro, acero, cobre, plomo, aluminio, etc.) sobrepasó en importancia al textil.

El franquismo: entre la postguerra y el impulso de los años sesenta 

Se produjo un retroceso en la actividad industrial. El intervencionismo del estado se dio en todos los sectores y se creó una amalgama de empresas estatales (carbón, ferrocarril, petróleo, astilleros, etc.) administradas por el Instituto Nacional de Industria (INI). El resultado fue un estancamiento  de la producción, el déficit comercial, una enorme carencia de productos básicos y la extensión del mercado negro (estraperlo).

A finales de los 50 se dio un giro importante en la orientación de la política económica, que se basó en la Ley de Estabilización de 1959 y la apertura al exterior. Fueron llegando capitales extranjeros y divisas del turismo y la emigración. Mediante los planes de desarrollo se establecieron  polos de desarrollo y se impulsaron obras públicas (grandes embalses, autopistas). Se mantuvo el sector público, con una presencia importante en varias ramas (automóvil, carbón, siderurgia, astilleros, aeronáutica, etc.).

El crecimiento del sector secundario supuso que su población activa representara en 1970 el 37% y que su aportación a la renta nacional fuese del 38%. Destacaron las ramas del automóvil, construcción naval, química, siderurgia, etc. La construcción de viviendas estuvo  muy ligada al crecimiento de las ciudades y la urbanización de las costas por el turismo. La producción de energía eléctrica se basó en las centrales térmicas (carbón y petróleo), hidroeléctricas y, como novedad, las nucleares (Garoña, en Burgos, y Zorita, en Guadalajara).

Aparecieron nuevas zonas industriales  en Navarra, Valladolid, Burgos, Coruña, Vigo, etc. En Andalucía se concentraron en  capitales como Sevilla, Málaga, Huelva y Córdoba, las bahías de Cádiz y Algeciras y las tradicionales zonas mineras de Río Tinto, Línares-La Carolina, etc.

De la crisis económica de los 70 a la entrada en la CE

La crisis de 1973 afectó al crecimiento económico de los años anteriores. Desde 1975 se dejaron sentir el paro, la inflación y la vuelta de emigrantes del exterior, a lo que se unió el aumento del número de huelgas, en gran medida relacionadas con el descontento político.

Esta situación se mantuvo hasta mediados de los ochenta, con la entrada en la CE (1986). La política económica se integró en el nuevo marco de relaciones, quedando el sector industrial muy afectado. Sectores que antes habían tenido un peso importante, como la minería, la siderurgia o los astilleros, se vieron perjudicados y con ellos las regiones del norte y noroeste, y algunos enclaves costeros (Bahía de Cádiz, Sagunto…). Los otros sectores tuvieron que adaptarse a la nueva situación a través de la modernización técnica, nuevos sistemas de producción, una mayor especialización de la mano de obra, etc. 


2. Factores de la actividad industrial

Las materias primas y la obtención de energía son dos ingredientes fundamentales de la actividad industrial. Su obtención pertenece a los sectores primario y secundario: las del campo son de origen orgánico; las del subsuelo y los recursos energéticos pertenecen al sector secundario; los minerales, a su vez, pueden ser metálicos (hierro, aluminio, cobre) y no metálicos (potasas, nitratos, sulfatos).

La minería

En general ha sufrido una importante regresión en las dos últimas décadas en mano de obra y producción. Han aumentado, por el contrario, las importaciones. Las causas que han provocado la regresión son diversas: agotamiento de recursos, escasa rentabilidad, o fuerte impacto ambiental en su extracción y posterior tratamiento.

La más afectada ha sido la minería metálica (hierro, cobre, mercurio…) y el carbón. Donde se ha mantenido se han introducido técnicas más modernas. Han ganado importancia la minería no metálica (fosfatos, caolín, potasas…), orientada a la industria química, y la obtención de rocas industriales (calizas, arena, granito, mármol, pizarra…), muy relacionadas con la construcción.

La obtención de energía

La producción y consumo de energía secundaria (electricidad) ha conocido un importante crecimiento. Existe una fuerte dependencia exterior del petróleo y el gas (energía primaria). El potencial de las energías renovables es muy grande (solar, eólica…). Existe un predominio de las energías contaminantes y no renovables, tanto de origen fósil (carbón, petróleo y gas) como mineral (uranio). La mayor parte está orientada a la producción eléctrica. En las refinerías se obtienen los derivados del petróleo: combustibles (gasolina, gasóleo fuel, queroseno), polímeros (plásticos), lubricantes, asfalto…

Existe una fuerte concentración empresarial tanto en producción como distribución  que adquirido una fuerte presencia en el mercado internacional (s.t. petróleo)

Energías no renovables


Son altamente contaminantes (CO2, radiactividad). Aportan casi el 80% de la producción eléctrica. Existe una dependencia exterior en energía primaria y autoabastecimiento en energía secundaria (electricidad).

Carbón: localizada en Asturias, León y Palencia (hulla), Teruel (lignito); su producción ha descendido; se utiliza en las centrales térmicas, próximas a los centros de extracción.

Petróleo: procede del Golfo Pérsico, América Latina, Norte de África…; las refinerías se localización en zonas portuarias (Tarragona,  Cartagena, Almería-Escombreras, Campo de Gibraltar, Huelva La Coruña, Tenerife…), excepto en Ciudad Real (Puertollano); es la más utilizada como energía primaria (50%) y para producir electricidad (térmicas).

Gas natural: procede de Argelia; entra por Cádiz y Huelva, y se distribuye por gaseoductos; su consumo es creciente, destinado a uso doméstico y para obtener electricidad (térmicas).

Nuclear: aporta un 16% a la producción eléctrica; sus centrales se localizan en Burgos (Garoña), Guadalajara (Trillo), Tarragona (Ascó y Vandellós), Valencia (Cofrentes) y Cáceres (Almaraz); presenta graves riesgos de contaminación radiactiva (producción y almacenamiento).

Energías renovables

Generan un menor impacto ambiental, disponen de un gran potencial y globalmente están aumentando, aportando el 21,5% de la producción eléctrica.

Hidráulica: es la más tradicional; está perdiendo importancia relativa (8,5% producción eléctrica); se localiza s.t. en el norte (Cantábrica y Pirineos), y las cuencas del Duero, Tajo y Ebro; se reparte entre grandes embalses (grandes cuencas), que suelen presentar mayor impacto medioambiental, y minicentrales (áreas de montaña).

Eólica: cuarto país del mundo en potencia instalada; es la energía que más ha crecido en la última década y representa el 10,5% de producción eléctrica; se obtiene en parques eólicos (aerogeneradores); está localizada s.t. en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Andalucía, Aragón…

Solar: la producción está en aumento, representando el 2,5% de la eléctrica; se obtiene mediante dos sistemas: paneles (uso doméstico) y plantas fotovoltaicas; Andalucía es la primera comunidad en potencia instalada.

Otras: biomasa, mareomotriz, geotérmica...



3. Principales sectores industriales en la actualidad

La industria, tomada en sentido estricto, ocupa una diversidad de actividades, conocidas como ramas, que suelen clasificarse de las siguiente manera: industria base (siderurgia, metalurgia, química pesada y petroquímica), industria de bienes de equipo (maquinaria y materiales de construcción) e industria de bienes de consumo (textil, alimentación, electrónica, automoción, química ligera, farmacéutica, etc.). Las dos primeras conforman la llamada industria pesada y la tercera puede llamarse también industria ligera.

La importancia de cada una de estas ramas ha ido variando a lo largo del tiempo y en las dos últimas décadas se han visto afectadas por dos factores: la integración en la CE/UE y los cambios en los procesos de producción. Como consecuencia se han reducido su población activa y su aportación al PIB. Además, la deslocalización ha supuesto el cierre de empresas para su traslado a otros países con costes de producción más bajos (mano de obra, impuestos, etc.).  

Sectores en crecimiento

Se trata de ramas como la automoción, la petroquímica, la química pesada o la agroalimentaria. Sus rasgos principales son el gran dinamismo, la modernización en técnicas y sistemas  de trabajo, y la fuerte dependencia del exterior (en tecnología, capitales y materias primas).

Automoción: orientada al mercado interior y exterior; en manos de empresas foráneas; localizada en Barcelona, Madrid, Valencia, Navarra, Pontevedra, Valladolid…

Petroquímica: fuerte dependencia del exterior en las materias primas; destinada a la obtención de derivados del petróleo (combustibles, plásticos, alquitranes), que se obtienen en las refinerías; están situadas en zonas portuarias (Tarragona, Cartagena, Bahía de Algeciras, Huelva, Tenerife, La Coruña…), excepto en Puertollano (Ciudad Real).

Química pesada: destinada  a la transformación de minerales no metálicos para la obtención de fertilizantes, explosivos, pinturas, detergentes, etc.; se localiza en Huelva, Tarragona, País Vasco, Navarra, etc.

Agroalimentación: ha conocido un crecimiento muy rápido desde la entrada en la CE/UE; directamente relacionada con el sector primario; gran diversidad de productos (vinos, hortalizas, frutas, aceites, pescados y mariscos, embutidos, charcutería y carnes frescas, lácteos y derivados, etc.) y de formas de procesamiento (conservas, congelados, envasados, precocinados…); gran dispersión empresarial y territorial, con una tendencia a la concentración empresarial en su comercialización.

Sectores tradicionales en retroceso

Pertenecen sobre todo a la industria pesada (siderurgia, metalurgia,  construcción naval), que es altamente contaminante. También hay que incluir a varias ramas ligeras (textil, calzado, mueble, etc.). En su conjunto han sido  las principales perjudicadas de la reconversión industrial iniciada a finales de los 80. 

Siderurgia y metalurgia: localizadas en las costas cantábrica y mediterránea, han quedado reducidas a algunas plantas del País Vasco y Cantabria; en Andalucía, en la Bahía de Algeciras.

Construcción naval: extendida por las costas peninsulares e insulares, se ha reducido considerablemente su producción; en Andalucía se localiza  en Puerto Real, Huelva y Sevilla.

Textil y confección: situación ambivalente; la primera se ha visto muy afectada por la competencia de los mercados asiáticos: la segunda ha adquirido una gran importancia por su expansión internacional; localización en el área mediterránea (Barcelona y Valencia), con novedad en la confección gallega (ligada al norte de Portugal).

Sectores de alta tecnología

Se trata de las actividades que están haciendo uso de los últimos avances científicos y técnicos, y de ahí que también se use el término tecnologías o sectores punta. Están relacionados con la fabricación de materiales eléctricos, electrónicos e informáticos (telecomunicaciones, instrumentos de precisión, etc.). Ocupan un parte pequeña de la producción industrial, aunque están conociendo un gran crecimiento. En general existe una gran dependencia del exterior. Las administraciones públicas los están fomentando a través de los parques tecnológicos. Se localiza en Madrid, País Vasco, Barcelona y Valencia. En Andalucía se han instalado parques tecnológicos en Málaga y Sevilla.


4. Distribución geográfica de la industria en España.


La ubicación de las industrias está relacionada con varios factores: tradición, cercanía de los recursos naturales (materias primas y energía), situación estratégica (puertos) y población. Tras la entrada en la CE/UE y la reconversión consiguiente del sector ha surgido una nueva geografía de espacios y actividades:

Regiones dinámicas

Es el caso de Madrid, Cataluña, Levante, País Vasco, Navarra, Zaragoza, La Rioja… Concentran la mayor parte de la producción. Hay una mayor presencia del capital extranjero. Disponen de una mayor innovación organizativa y técnica.

Regiones en transformación
 
Es el caso de la cornisa Cantábrica y Galicia. Hasta los años 80 se basaban en la minería del carbón y el hierro, y las industrias siderúrgica, metalurgia, naval… Asturias se mantiene estancada. El resto ha renovado y modernizado su tejido industrial: en Galicia. Destaca la agroalimentaria, la textil y la automoción; en el País Vasco, los bienes de equipo, los bienes de consumo y la energía.

Regiones poco industrializadas

Tienen enclaves importantes, como es el caso de Valladolid, Burgos, Sevilla, Huelva, Bahía de Cádiz, Bahía de Algeciras, Málaga… Guadalajara y Toledo están dentro del área de influencia de Madrid. Hay una mayor presencia de la industria agroalimentaria. En algunas zonas existe una actividad  energética relevante: refinerías y térmicas (Huelva, Bahía de Algeciras), hidroelectricidad (Castilla y León)…